Mario Emilio, me dejo por otra mujer, un par de años mayor. (Una vieja caduca)
El siente la necesidad de llamarme pero dice no tener voz.
El llama a ella y le habla hasta con los dedos
Me amó, quizá yo tambien lo amé, pero el al final me crucifico (y felizmente de pie).
Intento no ser consistente (y el no puede )y trato de vez en cuando susurrarle al oido que ella lo rodea, lo envuelve, y lo ahoga sin ni siquiera tocarlo.
El ni tiene oidos para mi.
Ella solo busca pagar penas pasadas, pero el esta ciego por ella. (miope y tuerto)
Y por mi, mudo.