febrero 17, 2010

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He dejado de escribir por dos motivos: el primero: mi soledad intermitente y el segundo mi intermitente soledad. No encuentro motivos ni respuestas, todas mis sensaciones transmutan en un diagrama sin comienzo ni final. Mis palabras se ofuscan como ventisca de alta mar, mis ideas son volubles y la sensación de bienestar es utópica. Presento algún cuadro de hipertrofia y Febrero es el mes para desembocar en mi misma. Las alternativas de recuperación forman parte del listado de diagnósticos llenos de tabúes que mantienen a mis trombocitos articulando ideas en pro de la cura. Es la edad, configurados para todos los status y la necesidad de respirar en las espectaculares novelas de Shakespeare, que sin dudas es mi mentor, aun así el después de muerto haya dilapidado tiempo en mis majaderos escritos.

Me sumerjo en mi cura perpetua: Un buen libro

4 comentarios:

Osmar dijo...

se puede preguntar que libro?

éter dijo...

Me encanta como te expresas!! te haces ver como alguien super super intelectual!! y dan ganas de quedarse escuchando todo lo que dices con la boca abierta y una bolsita de papitas fritas!! como en el cine jajaj!!..

Se que suena un poco raro!!.. pero serias mi hada madrina??.. digo no?? si conoces hadas por ahi!!. mandame una de tus niñas jaja!! nada broma!...

tambien te extrañe, tienes que contarme de tus vacaciones para que me quede con la boca abierta y diga noooo!!... en serio?? y despues que?


A por cierto a tu cura le falta un poco de baile, has intentado siquiera el baile de mano??.. es mas facil de lo que parece!!

Anónimo dijo...

Espero que los intervalos de tu intermitente soledad sean mas cada vez más distantes ahora que ya estas de nuevo en clases, deleitanos con un nuevo escrito para agarrarle ganas al reencuentro con las clases.

Azur dijo...

La soledad en cualquiera de sus formas es un motivo para escribir, no deje de hacerlo srta. mili. también uno se puede ahogar de palabras y eso es peligroso, es la muerte literaria, o espresiva, o tal vez una muerte más real, y otras veces ni siquiera sólo basta escribir sino compartirlo con las personas que a lo mejor creemos les importamos.

¿será esa una manera de buscar respuestas?

Yo también me asfixio en mi lo-cura y mis imposibilidades, como Sisífo.

Saludos y hasta pronto.