julio 24, 2008

Llegaste y te perdí.


Llegue a la aeropuerto con algo de retrazo, tenia en manos mi bolsón, una chal y en la otra mi celular, bendito aparato que no dejaba de sonar, de seguro era mi Jefe que llamaba para saber porque no llegaba. Quizas se le habia olvidado pero ya habia pedido permiso por eso no me preocupaba por contestar. Comencé a girar vi la hora, y decidí tomar algo frió, el calor me agotaba. Pregunte a la línea aérea por el vuelvo que tanto me hacia esperar. Y con voz suave y educada afirmaron que esperara solo un par de minutos más.
Después de aquella respuesta comencé a sudar… tome de un sorbo lo poco que daba en el vaso…y de pura locura comencé a cantar. No me tranquilizaba, así que mejor me fui a caminar, de aqui para alla...


Esos minutos me permitieron conocer cada rincón del aeropuerto. Descubrí por ejemplo un almacén que debía estar cerrado por motivos de seguridad, pero no, abiertas las puertas de par en par… había muchas cosas guardadas, un olor algo desagradable y muchos paquetes misteriosos. Supuse que fuera algo de sustancias narcóticas, como droga camuflada en maletas, semillas, enlatados de comida…y ese tipo de cosas.


De pronto esa voz antes oída indico que el vuelo que tanto había esperado ya había llegado. Después del grato anuncio volví en mí. Apresure paso y me dirigí a las ventanas de tamaño humano que encontré en uno de los compartimientos del lugar. Comencé a buscarte… era como mirar las fichas en un partido de ajedrez, con tanta concentración, pero nada todo fue inútil. Bajaron todos y no te encontraba. Decidí bajar al primer piso. Di un respiro al cielo, y con paso seguro me dirigí. Y antes de hacerlo voltee para la derecha para dar una ultima vista… y me detuve a lo lejos percibí que había alguien que acompañado por la terramoza bajaba del avión. Eras tu, picaron y tan amigable como siempre. Mis ojos tardaron en buscar los tuyos, pero mi corazón, estaba tranquilo porque ya te había encontrado desde ya mucho rato.
Vestido de viajero ingles, una caminada peculiar que no tarde en reconocer, unos lentes que ocultaban tus misteriosos ojos, y una pulsera que ambos teníamos (nuestro amuleto de amistad), eran lo poco que necesitaba para saber que eras tu.
Desde lejos las lágrimas se notaban en tu rostro Las mías al verlas, no tardaron en llegar Era aquel momento esperado después de 3 largos años.
Me apure para darte alcance, tu me viste, soltaste las maletas, y ambos comenzamos a correr...el uno hacia el otro. De película cierto? Te aseguro que corrí, y no llegaba hacia ti, tú sabes que suelo exagerar. Pero eso fue verdad.
Un abrazo no tardo en llegar. Hablamos algo desenvueltos (por fuera, porque por dentro éramos la misma reencarnación de la materia hecha nervios)
Comenzamos a preguntarnos por nuestras familias, por las cosas que estábamos por acabar, por papeles pendientes, por los últimos chismes que nos hundían en risas y carcajadas…y así te ofrecí algo de comer. Y tú negaste mi invitacion con una voz casi mimetizada en los ruido extraños de aquel lugar
Es ahí donde deje de reír. Te pregunte ¿Por qué? Tu solo me dijiste “Acompáñame” (Ya sospechaba algo desagradable)
Nos sentamos. Yo muy extrañada por esa respuesta, nunca fue así. No hasta hoy.
Fue allí donde comenzaste a hablar. Una tras otra las palabras me dolían más. Y esas palabras que hasta hoy no puedo olvidar.
“Susana, tengo que partir. Tú sabes que trabajar en la INTERPOL no es nada cómodo, siempre nos mandan de un lugar a otro. Siempre es difícil. Y por lo que me han indicado, no estaré por este país dentro de un par de años, quizás no vuelvas a saber de mi, me metí en algo que tu sabes que me encanta, y ya no puedo salir.”
Segundos después no aguante, trate de morder mi chal , pero fue en vano, llore y llore. Augusto me cogió las manos y volvió a hablar... “Siempre te querré Susana, contigo compartí los años mas bonitos de mi vida, pero hay mucha gente que me necesita…se que comprenderás”
- “¿Cómo quieras que comprenda algo así? Hoy llegas y hoy te tienes que ir…quería decir más, pero las lágrimas cortaron mi desesperación…
Él me observó, se paró y fue a pedir un vaso de agua. Tardo poco, tardo tanto, me daba igual, se iba y que más me quedaba que esperar....en ese momento si por mi fuera que se tardara mil años con tal de no perderlo, ni verlo partir.
Regreso con dos chocolates. Aquellos que solíamos comer mientras mirábamos los ocasos del sol en la playa de aquel puerto que quedaba a horas del pueblo en que crecimos.
Me ofreció uno, lo acepte ya estaba mas tranquila. Creo que lo mejor era sobreponerme.
- “Te prometo que nos comunicaremos, aunque te dije que quizás no, haré hasta lo imposible por hacerlo. Me mantendré como anónimo, para no levantar sospechas de mis superiores, ahora solo te pido que me regales una sonrisa sola una…” y comenzaste a llorar. Te vi llorar muchas veces pero nunca de esa forma. Así que entre yo, te hice reír, con alguna ocurrencia que tenia por ahí. Te propuse comernos los chocolates pero tu dijiste “comamos del mió, porque a mi próximo arribo disfrutaremos del tuyo.”
Y así fue reímos, cantamos, lloramos…sentados, parados, echados
Fueron los momentos más bellos de mi vida, y seguro que también de la tuya.
Esa voz hizo anuncio, tu vuelo saldría en 20 minutos y ya era hora de despedirnos las 2 horas que tenias en este país, ya estaban por terminar.
Era hora, nos arreglamos. Nos paramos y después de muchos años tomaste mi mano y comenzamos a andar. De seguro que la gente nos miraba, criticaba o quien sabe más. Nada ni nadie me importaba ahora mi momento eras tú.


Entregaste tu pasaporte, tu pasaje y cuanta cosa traías en los bolsillos. De lejos volví a ver tu billetera llevaba dentro una foto mía, que años atrás la tome como perdida.
Quise preguntarte pero una sonrisa tuya cubrió todo. (Que de malo tenia?, si yo tenia una tuya en la mía.)


Parados uno frente al otro en el mismo lugar que nos habíamos saludado, hoy también nos tocaba despedirnos. “ya te tienes que ir. Solo te pediré una cosa. Se feliz, cuidate mucho y pase lo que pase sonríe,y si es que no puedes hacerlo piensa por mi”. (Era tan raro hoy te trataba tan diferente, creo que ambos ya habíamos crecido, y dejamos nuestros tiempos de adolescentes para ser adultos, y ambos nos dábamos cuenta) Me abrazaste mi rostro se quedo a centímetros del tuyo, y de repente la vida se redujo en un par de miradas que tubo como final de instante...un beso.


¿Por qué paso? ¿Cómo paso? Un beso después de tantos años juntos como amigos como hermanos, que fue lo que sucedió miles de preguntas buscando tan solo una respuesta. Y segundos mas tarde la entendí cuando me dijiste al oído:“Te quiero mucho , siempre pensare en ti
Otra vez ese lago de llantos y quebrantos mientras tú te alejabas, ambos llorábamos. Entraste por el pasadizo que te conducía al avión, mientras yo quería morir.
Tu avión alzo vuelo y yo aquí dispuesta a todo por ti… vi. Mi pulsera…y el chocolate. Pero no me había dado cuenta, el chocolate que verlo provocaba mas melancolía en mi...Lo abrí y dentro no llevaba más que una cajita, era un anillo. Ahora más que nunca no entendía nada. Comencé a verlo y descubrí un par de palabras escritas en el... pase papel sobre mis ojos. Y para que si después de leer todo iba ser peor.
Un "Te amo Susana"quedo grabado en ese anillo. Y no en el recuerdo que algún día pudo ser real. Capaz yo tuve la culpa,o quizás tu. Pero que más da. Hoy solo queda llorar...

3 comentarios:

Ivar Lazo dijo...

Que historia! esto nos dice sobre la necesidad de atreverse a algo, no solamente en un factor sentimental si no tambien apostando por lo que uno quiere. Si estoy de acuerdo Augusto fue muy romantico con el detalle del anillo pero a la vez fue egoista con el mismo porque se nego la felicidad y destrozo el corazon enamorado de su eterna amiga. Me gusto muccchoo. :)

3R!ck dijo...

io al leer me imagine a ti misma haciendo de la "chica" k speraba a k bajara el galan!.. jaja
pero al leer Susana,.,., dije ah?¿
jaja... y Augusto como mi profe. jojo

pero taba buena la historia...

PD: me parece k las historias d amor hechas x mujeres hacn del personaje femenino una actriz sufrida... y en cambio los hombres crean actores con pekeños defectos y algo torpes pero siempre soñadores de una bella mujer.!.. >_<

T@M@R@ dijo...

Amiga mía... que linda historia !!!
con unas leves pizcas de sueños, ilusiones y temores....
Hermosa historia yo sé para quien es uyyyyy